miércoles

Best of us can find happiness in misery!


Tururuuuuuu turu turuuuuu, Tururuuuuuu turu turu turu turuuu, amigos queridos de Venezuela y todo el mundo: ¡HA TERMINADO EL SEMESTRE!, que empiecen los fuegos artificiales, destapen la champagne porque esto hay que celebrarlo, ya empezaba a pensar que pasaríamos toda la vida atrapados en este semestre infernal…. Turu turuuuuuu turu turuuuuu, Turu turuuuuuu turu turu turu turuuu.
Woao, vaya que en mis años de universitaria nunca había tenido unas “últimas semanas del semestre” tan caóticas como estas. Fue algo sin precedentes, todos los días tenía que presentar algún parcial ya fuese un final, un parcial común y corriente o incluso una reparación (pulgares muy abajo); fui una esclava estos días durante los que me caracterizó la siguiente frase “pero, es que tengo demasiado que estudiar”…
Hoy empiezo mi relato con farmacología 2. Todo el semestre bromeaba diciendo “como si no fuese suficientemente horrible ver farmacologia1, tienen que hacerle una segunda parte (que, como toda “segunda parte”, es una fuckin shit)”. Este semestre farmacología me hizo revivir la pesadilla de embriología, otra vez estaba lidiando con una de esas asignaturas tipo “Picasso” donde nada tiene patas ni cabeza y terminas como idiota leyendo el libro desde distintos ángulos a ver si entiendes lo que el autor quiso expresar… el arte abstracto me hace reír, las asignaturas abstractas… no.
Lo total es que en el primer parcial me fue mal, la farmacología del sistema nervioso central es una lectura que no le recomiendo ni al peor de mis enemigos; la única forma de que sea placentero es si tienes una especialización en arameo, idioma que aparentemente GOODMAN eligió para escribir su libro. En el segundo parcial me fue mal, estudie diuréticos y los IECA pero no podía desentenderme de urología. En el tercer parcial me fue mal porque no estudie, pero ¿en qué momento lo haría?, es decir el día anterior era mi final de cirugía, ¿que pretendían, que me dividiera en dos Angelas?...
Deben imaginar que la historia de farmacología no terminó bien, pues tienen muchísima razón. Fui a presentar mi reparación la que respondí con muchísima seguridad, sin embargo al revisar la clave aparentemente mis conocimientos no eran acertados… aun creo que la clave que dictaron los doctores está mala (no me sorprendería ya que siempre andan en su desorden de cambiar respuestas), pero es algo que ya no quiero debatir mas.
Entonces, los mejores de nosotros encontramos felicidad incluso en la miseria, y eso estoy tratando de hacer. Siempre duele repetir una asignatura, sin embargo farmacología 2 la estaba adelantando así que en pocas palabras no me atraso ni me priva nada de este noveno semestre que estoy a punto de iniciar… además hay que verle el lado positivo: ya conozco la dinámica de las practicas, sé que es un IECA, un BRA, un AINE, un antihistamínico, etc. También quizás este semestre invite a De Sousa y a Bachi a formar parte del “harén de Angela, un lugar lleno de amor destinado a mi persona” (jajajajajaja). Y sueño con ofrecer a la loca de fármaco mis servicios de estilista y asesora de vestuario aunque sea por un día… también la oferta va destinada a Pulgar…
A pesar del incidente de farmacología, este semestre es sin duda alguna el mas especial que me ha brindado mi carrera. Experimenté la vida de las rotaciones y me encanto, me parece que si todas las asignaturas (las asignaturas de verdad, no las estupideces como saneamiento o itpp) las dictaran en forma de rotaciones mi promedio sería superior y aprendería muchísimo más. Pero el hito más destacado de este semestre fue adentrarme en THE REAL WORLD: HOSPITAL. Las guardias en el Razetti lograron que las cenizas del frustrado pseudoamor que inicialmente sentí hacia mi carrera se encendieran de nuevo y me enamorara con una locura casi obsesiva…
Mi estadía en gineco-obstetricia abrió mis ojos, entendí que mi carrera no tiene porque ser gris todo el tiempo y pude quitarme de encima toda aquella pesadez que medicina 1 había traído a mi vida. Y como olvidar mis paseos por el reten de los recién nacidos, que regenerador era aquello, mirar todos esos seres diminutos, indefensos, inocentes y llenos de vida me colmaban de una paz interna incomparable.
Mi estadía en cirugía fue INOLVIDABLE. Todas y cada una de mis guardias las disfrute de principio a fin. Me encanto suturar, meter sondas, cambiar sueros, tomar muestras de sangre, bromear con mis pacientes, hablar con ellos y ser la DOCTORA porque ese fue mi apodo en aquellas guardias… y por supuesto, conocer a todos esos residentes maravillosos (los hombres porque las mujeres eran unas chupetas de ajo, excepto por la preciosa de oftalmología) quienes facilitaron de alguna u otra forma la experiencia de la vida en emergencias…
Octavo semestre TE ADORÉ, incluso cuando te odiaba te amaba… y ¿Cómo no?, durante este semestre me encontré conmigo misma e incluso descubrí unas cuantas facetas que no sabía existían en mi; me volví mas fuerte de espíritu, no me quedaba de otra o me aprendía a reír de los pacientes que tenían fracturas o me ponía a llorar con ellos (reír siempre es mejor). Empezó a aflorar una valentía inexistente hasta ahora en mi: “quien quiere sutu…” ¡YO!... y por supuesto esa nueva seguridad que me caracteriza, sin temor a los pacientes pero siempre manteniendo mi delicadeza hacia ellos.
Definitivo, gracias 8vo semestre pues contigo crecí como ser humano y como futura medico… ahora más que nunca te amo medicina y ciertamente se que no me equivoque para que me acompañes en mi vida…
P.D: ahora se viene el 9no, ¡cada día mas cerca!
Foto: mi cama con todo lo necesario para mis vacaciones, merecidas vacaciones…

1 comentario:

Quien sueña mientras camina!! dijo...

Como siempre digo...
Mi mejor elección MEDICINA!!

Cirugía inolvidable al igual que cada una de sus guardias...

Fármaco (pulgares abajo) ... Pero siempre hay un lado positivo seraaaa mi compañera jajaja.. Como es que pretendías abandonar nuestro grupo...

Lo niños paz interna... eso lo describe perfecto.. ante aquel alboroto de gritos y sangre sale aquella luz de vida que te invade de felicidad...

Como dices... Siempre es mejor sonreír...
Bienvenido 9no!!!